La expansión de Antofagasta, impulsada por la minería y el comercio, ha transformado su franja costera en un corredor de proyectos de ingeniería complejos. Pero bajo la superficie árida y las quebradas secas, el movimiento del agua subterránea juega un papel silencioso y determinante. No basta con conocer la resistencia del suelo; saber cómo y a qué velocidad se infiltra el agua es crítico. La permeabilidad en campo mediante los ensayos Lefranc y Lugeon proporciona ese dato directo, imposible de replicar fielmente en laboratorio. En Antofagasta, donde las napas colgadas y los flujos en roca fracturada son comunes, estos ensayos son una herramienta de decisión para drenajes, fundaciones y estabilidad de excavaciones. Complementamos esta evaluación con un ensayo CPT cuando se requiere un perfil estratigráfico continuo en terrenos granulares, frecuentes en la zona norte.
El ensayo Lugeon en roca fracturada revela la conductividad hidráulica real, un dato que el laboratorio jamás podrá estimar desde una muestra alterada.